La República de Weimar existió del 1919 al 1933 y fue un momento histórico clave para comprender la Alemania contemporánea. Duró muy poco tiempo pero que tuvo muchísima repercusión posteriormente. De hecho, gracias a la República de Weimar Alemania es actualmente como es y tiene una de las democracias más sólidas del mundo.

Sin embargo, su creación y supervivencia no fueron para nada fáciles. Nació en un momento muy convulso en el que el fascismo surgía por toda Europa. El fin de la Primera Guerra Mundial dejó el país en ruinas y la gente se agarraba a un clavo ardiente.

En este artículo te explico qué fue la República de Weimar, por qué se creó y qué hizo que no siguiera adelante. Quiero hablar de este período porque es un momento muy desconocido de la historia de Alemania pero que es muy relevante. Personalmente tenía ganas de mencionarlo porque siento que se habla muchas veces de los horrores del nazismo. Pero otros momentos también muy importantes se dejan de lado.

Si te gusta la historia, te recomiendo también que te leas este artículo sobre la reunificación de Alemania y otro sobre cómo ha cambiado el territorio. También puedes leerte este otro artículo analizando el urbanismo de Berlín y explicando a través de la historia por qué es tan complejo.

¿Qué fue la República de Weimar?

La República alemana de Weimar tardó un tiempo en gestarse. Debemos situarnos primero en el año 1918, cuando Alemania afrontaba el final de la Primera Guerra Mundial. En ese año el Kaiser (emperador de Alemania) tenía que llevar una situación de crisis extrema. El país había sido destruido, mucha gente había muerto en el frente y la economía estaba muy deteriorada.

Con la mirada puesta en Rusia, el gobierno temía el nacimiento de una revolución. Tampoco faltaban razones para pensarlo, y es que el pueblo empezaba a movilizarse para terminar con la situación. Es por esto que desde el gobierno crearon la llamada Revolution von oben (revolución desde arriba). Este movimiento político consistía en implementar una democracia para que el pueblo no se alzara en armas contra el emperador.

Pero el Kaiser no quería aceptar que había perdido la guerra. Estados Unidos le pidió el cese de las armas, a lo que el emperador Guillermo II respondió negativamente. Ante la posibilidad de continuar con la guerra, el pueblo salió en masa a la calle para reivindicar la paz. Con esto también pedían la abdicación del Kaiser, ya que les había llevado a la guerra y no les quería sacar de ella.

Kaiser Wilheim II (Guillermo II)

Como el emperador tenía miedo del pueblo, huyó a su cuartel militar para refugiarse. Pero no solamente esto, sino que planeó un pronunciamiento militar en la ciudad de Kiel. Pero el pueblo no cedió tan fácilmente, con lo que se organizaron en consejos ciudadanos para hacer frente al ejército.

En este momento sí que surgió la revolución, y es que estos consejos ciudadanos fueron surgiendo a lo largo del país. Cuando este movimiento social llegó a Berlin y a München, se obligó al Kaiser a abdicar. Fue en este momento cuando Alemania dejó de estar sometida a un soberano totalitario e inició su camino hacia una democracia.

Constitución de Weimar

Con su abdicación, el Kaiser se vio obligado a exiliarse a Holanda. Pero lo que sigue no se caracteriza precisamente por su facilidad. Las tensiones políticas reinaban más que nunca, así que los distintos partidos se disputaban el futuro del país. Los más tradicionales querían frenar la revolución y llegar a un acuerdo parlamentario, mientras que los más radicales llamaban a la lucha armada.

Finalmente, el ejército paró los pies al partido comunista, con lo que el conflicto social no llegó a mayores. Mientras tanto, el partido conservador y el socialista consiguieron llegar a un acuerdo. Con este pacto se transformó Alemania en una democracia parlamentaria. Con esta reforma creada desde arriba se consiguió frenar una gran revolución que habría venido desde abajo.

Esta era la primera vez que Alemania tenía una democracia. En este gobierno había un canciller y un presidente, del mismo modo que ocurre hoy en día en este país. Sin embargo, el presidente tenía poder absoluto sobre el ejército y ninguna otra institución le controlaba. Esta flaqueza acabaría siendo catastrófica, ya que dentro de la presidencia y del ejército había muchos detractores de la democracia.

Paul von Hindenburg fue nombrado presidente de la república. Él mismo había sido el máximo general y dictador militar durante la Primera Guerra Mundial y obviamente estaba en contra de la democracia. Este dato es muy importante, ya que él sería uno de los puntos de apoyo más importantes en la posterior subida al poder de Hitler.

Paul von Hindenburg, Presidende de Alemania en 1923

Se le dio el nombre de República de Weimar a esta democracia porque, debido a las tensiones sociales y políticas, el gobierno se movió de Berlin a Weimar. Berlin era una ciudad muy problemática en aquel momento. La ciudad de Weimar, en cambio, ofrecía un punto mucho más favorable a la gobernabilidad. Era una ciudad más al sur, tranquila y con un pasado cultural muy notable. Se consideró que era la mejor opción para el nacimiento de una democracia.

La República de Weimar

Sí, la república se constituyó. Pero eso no solucionó todos los problemas que tenía Alemania, ya que tuvo que navegar contra muchas adversidades. Uno de los problemas a los que se enfrontó el país en 1923 fue la ocupación de la cuenca del Ruhr por parte de Francia y Bélgica. Como Alemania había perdido la guerra, los países ganadores vieron necesario ocupar la zona más al oeste para controlar la industria y la economía. Fueron los trabajadores de las fábricas quienes se enfrentaron pacíficamente a los militares ocupantes.

Pero ese no fue el único desastre, sino que por culpa de la ocupación la economía cayó en picado. El no poder utilizar las fábricas de la manera que necesitaba el país llevó a Alemania a sumirse en una crisis económica bestial. Esta falta de dinero la intentó solucionar el gobierno imprimiendo millones de billetes. Pero como sucede tantas veces a lo largo del planeta, la inflación tomó el país e hizo que Alemania se volviera más y más pobre.

A todos estos desastres se le sumó que al sur de Alemania, en el estado de Bayern, se cesó el gobierno el 26 de septiembre. Este cese llevó a que Gustav von Kahr instaurara una dictadura en la región, atentando directamente contra los valores de la República de Weimar. Además, la crisis territorial se fue extendiendo, ya que en el oeste empezaron a surgir movimientos separatistas.

A estos conflictos se le añadiría lo que se conoce como el octubre alemán. El partido comunista, viendo los conflictos a los que se estaba sometiendo el país, quería encabezar una revolución de la mano de la Unión Soviética. Su plan era crear un ejército paramilitar del proletariado, centrándose sobretodo en los territorios del este.

Manifestación comunista en 1927

Por si no había suficientes conflictos, nacería del vientre del país un movimiento político que llevaría a Europa entera a la desgracia. Sí, lo has adivinado, hablo del nacionalsocialismo. Fue el año 1923 cuando Adolf Hitler hizo su primer golpe de estado. El NSDAP (Nationalsocialistische Deutsche Arbeitspartei) se constituía ya de 50.000 miembros y clamaba la vuelta a la Alemania originaria que los dirigentes del momento habían eliminado.

De este modo, Hitler pretendía tomar el poder del gobierno de Bayern para que apoyara la marcha del partido hacia Berlin. Esta marcha no venía de la nada, sino que pretendía imitar al líder fascista Benito Mussolini. Él había hecho una marcha hacia Roma, la capital italiana. De este modo Hitler estaba no solamente alabando el fascismo del que después haría gala, sino que reivindicaba Berlin como capital. El hecho de asumir que Berlin era la capital de Alemania arrebataba toda autoridad a la República de Weimar recién instaurada.

Sin embargo, por el momento la república de Weimar logró sobrevivir. De hecho, los años que van del 1924 al 1929 se conocerían como la época dorada de la economía alemana. Durante ese tiempo la gente dejó atrás los horribles sucesos de la guerra y pudo empezar a vivir una vida completa sin sufrir por la pobreza extrema y el desempleo.

Alemania 1929

Pero la alegría no duró demasiado, y es que el 1929 hubo la mayor crisis económica del siglo XX. La especulación en la bolsa de Nueva York llevó el mundo entero a la ruina. Los bancos y las empresas quebraron, con lo que los préstamos se rompieron y la gente se quedó sin trabajo de manera masiva.

En este momento se empezaron a notar los efectos del tratado de Versalles. Este tratado fue firmado con la intención de llevar Europa hacia la paz. Sin embargo, lo que se hizo fue obligar a Alemania a asumir toda la responsabilidad de la culpa, imponiéndole multas y llevándola a la miseria más absoluta.

Estos dos hechos están relacionados, ya que Alemania estaba ya en una situación muy frágil por defecto. Al contar con la deuda de la guerra hacia otros países, Alemania no podía remontar de una crisis que estaba afectando a todo el sistema económico capitalista.

Mucha gente empezó a idealizar el pasado imperial anterior a la Guerra. Esto llevó a la población civil a dudar de la democracia, ya que los conflictos habían aparecido en el mismo momento que ésta. Inevitablemente las masas se fueron posicionando a los extremos del pensamiento político, refugiándose así en el comunismo o en el nacionalsocialismo.

¿Por qué fracasó la República de Weimar?

Ya estamos llegando al final de esta historia, y es que entre los años 1929 y 1933 hubo una tensión política increíble. Estos años se definen en Alemania por traiciones entre políticos, tomas de poder y todo tipo de estrategias salvajes para hacerse con el mando del país.

Hay que tener muy presente el auge del fascismo en esos años, que sin duda influiría en la ideología de las personas. La República de Weimar llegó en un momento muy convulso a nivel internacional. Con esto, la percepción de los habitantes sobre este gobierno estaba tergiversada. Aunque la instauración de esta democracia era con una finalidad de igualdad, la gente solamente sentía una desigualdad creciente.

Marcha nacionalsocialista en 1931

Es decir, que al no poder confiar en la democracia, el pueblo empezó a creer ciegamente en los vendedores de promesas. Es así como Adolf Hitler fue ganando popularidad. El líder del nazismo empezó a escalar el poder político poco a poco pero de manera persistente. Finalmente, ganaría unas elecciones democráticas tras las cuales proclamaría el tercer Imperio alemán (III Reich). Llegado este punto, la capital se trasladaría nuevamente a Berlin la República de Weimar sería destruida para siempre.

Lo que fue la República de Weimar es un intento de democratización de Alemania. El problema no fue la república en sí, sino que la atmósfera internacional no fue para nada propicia a su desarrollo. ¿Habría funcionado la República de Weimar en otro momento de la historia? Me gusta pensar que esto es lo que sucedió acabada la Segunda Guerra Mundial.

Creo que Alemania supo analizar muy bien los errores cometidos tras la Primera Guerra Mundial. Con esto, el país buscó la manera de crear una democracia mucho más fuerte una vez derrotado el nazismo. Es decir, que la democracia en la que hoy en día vive Alemania bebe directamente de lo que se intentó crear en aquel momento del siglo XX.