Muy buenas!

Ya llevo más de un año en Alemania y creo que me estoy adaptando bastante bien al país, con lo que noto que muchas cosas de mi rutina y estilo de vida han ido cambiando. Así que esta semana os traigo una lista de indicios de que una se está adaptando a este curioso país.

1. Caminas bajo la lluvia sin paraguas

No es que seas kamikaze, es que ya has integrado la lluvia tanto que has decidido gastarte la pasta en una buena chaqueta impermeable y dejar el paraguas en casa para el día del diluvio universal. Y es que ha dejado de molestarte la lluvia y vas andando o en bici a los sitios como si nada. Eso sí, no dejas de quejarte del tiempo cuando te encuentras con los vecinos.

2. Hablas bajito en el tren (si hablas)

Si vas en transporte público procuras mantener el tono de voz bastante bajo porque temes que todo el mundo te mire, empiece a resoplar y hasta que venga alguien a llamarte la atención. Y es que los trenes, buses y tranvías son una especie de templo al silencio. Eso sí, los viernes y sábados por la noche te pasas la norma por el forro.

3. Buscas siempre el sol

¿Que te encuentras mal, tienes una resaca de la hostia o simplemente te apetece quedarte en casa devorando Netflix? Qué más da, ¡hace sol! Sal a la calle inmediatamente, no vaya a ser que solamente dure una hora.

4. No cruzas semáforos en rojo

Posiblemente si vives en Berlin sea porque te cuesta encontrarlos, pero en cualquier otro lugar será porque sabes que si lo haces la señora mayor a tu derecha te va a llamar la atención. Y lo peor de todo: lo tienes tan integrado que tampoco lo haces en España.

5. Comes a las doce, cenas a las siete y te vas a dormir a las diez

Y cuando vuelves a España quieres morir si te dicen que la cena estará lista a las nueve (como pronto).

6. Llevas siempre efectivo en la cartera

Básicamente no tienes ganas de tener que correr a un banco porque querías pagar con tarjeta y no te han dejado. Después de que te pasara esto bastantes veces al principio de vivir en Alemania, has decidido no correr el riesgo y mirar por encima del hombro al guiri de turno que todavía no sabe como funciona esta gente.

7. No das besos al saludarte ni a tus amigos españoles

Te has acostumbrado tanto a no dar dos besos que hasta te parece raro, y entre españoles nunca sabéis si os los tenéis que dar o no. Al final acabas decidiéndote por el típico abrazo torpe y tira millas.

8. No sabes vivir sin tu agenda

Y es que se ha convertido en una extensión de ti. El día que no te apuntas algo “porque te vas a acordar” acabas olvidándote y dejando plantada a tu pobre amiga con el Skype abierto. Has llegado hasta el punto de pedir cita a tus amigos para quedar con una o dos semanas de antelación, y lo curioso es que cuando llega el día te acuerdas.

9. Utilizas palabros alemanes cuando hablas en otros idiomas

Y es que admitámoslo, ¿cómo puedes traducir gerne, Feierabend o Wasserkocher? Pues eso.

10. Cuando te preguntan cómo es tu piso respondes en metros cuadrados

Y es que limitarte a decir el número de habitaciones te parece insuficiente. ¿Cómo se van a hacer una idea de las dimensiones de mi Wohnung solo con eso? Mucho mejor expresarse con números, es todo mucho más exacto.


Hasta aquí el artículo de hoy!

¿Os habéis sentido identificados con alguna de estas cosas? ¿Coinciden estas actitudes con el país dónde estáis viviendo? ¿Qué otras cosas añadiríais? Dejad vuestro comentario, que ya sabéis que me encanta compartir opiniones.

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Hasta la próxima!