Tras mucho darle vueltas al tema he decidido pasar a la acción y empezar este blog sobre mi vida en Alemania. Durante el tiempo que llevo viviendo en Düsseldorf me he dado cuenta de que cada vez que hablo con mis amigos y familiares sobre cosas a las que me estoy empezando a acostumbrar resulta que no son tan comunes y que despiertan bastante interés. Por eso me he lanzado a la piscina y he cogido este megáfono para que todo aquél que quiera pueda aprender y disfrutar de mi experiencia en Alemania. En este blog quiero explicar las cosas que día a día voy descubriendo, pero también me hace ilusión daros consejos y recomendaciones sobre Alemania en general y Düsseldorf en particular. Sé que mucha gente española quiere irse a vivir a Alemania por razones obvias, y me gustaría aportar mi granito de arena para que gente que se decida a ello pueda ir prevenido con cosas que a mi me han explotado en la cara.

¿Por qué irse a vivir a Alemania?

Supongo que muchos ya estaréis leyéndome la mente y adivinando el motivo. ¡Y habréis acertado! Sí, efectivamente emigré a Alemania porque no podía encontrar trabajo en Barcelona. Hacía un año que había acabado la carrera de Historia del Arte (ya es raro no encontrar trabajo de esto) y con lo único que di fueron clases extraescolares de inglés (4 horas semanales) sumado a las particulares que me mantenían a flote económico durante la carrera. Obviamente no era suficiente. Mi novio tenía la oportunidad de trabajar en Alemania, así que hicimos las maletas, metimos al gato en su transportín y ¡rumbo al nuevo mundo!

irse a vivir a Alemania

Mi nivel de Alemán

Llegué a Düsseldorf muy orgullosa del nivel de Alemán que había conseguido el pasado año en Barcelona. Pero, ¡qué sorpresa!, resulta que no entendía ni papa de lo que me decían y cuando intentaba decir algo no llegaba más allá de las cuatro frases predeterminadas que me aprendí para el examen oral. Katastrophe.

Era evidente que tenía que hacer algo, pero “por suerte” soy una planificadora compulsiva y llevaba ya la dirección de una academia de idiomas bajo el brazo. A la semana siguiente empecé mi primer intensivo (con la mala leche que me entró después de ver que tenía que repetir el nivel que tan satisfactoriamente había adquirido). Pues nada, a pasar por el aro y a empezar de cero. Pero bueno, con la distancia reconozco que me fue muy bien y que aprendí una barbaridad en el primer mes. Poco a poco y a base de ir haciendo intensivos (5 en total) conseguí tener suficiente nivel como para que me hablen random por la calle y no quedarme con cara de tonta. Así que nada, estoy aquí para repetiros que con un poco de mucha perseverancia se puede aprender Alemán.

Buscando trabajo

Una vez conseguido el B1 y tras estar completamente arruinada por todos los preparativos, me di cuenta que había llegado el momento de empezar a buscar trabajo. Toda una aventura que ya os contaré más adelante. Mucha gente, incluidos alemanes, me hablaron de Alemania como el maravilloso país dónde uno encuentra empleo chasqueando los dedos.

Bueno, lo siento mucho amigos pero tengo la obligación moral de destruir este mito. Encontrar trabajo en Alemania no es fácil, sobretodo si no te dedicas a la ingeniería o a la informática. Para empezar, yo tuve que modificar mi currículum completamente, cosa que sin la ayuda de una persona especializada no hubiera podido conseguir. Después venía la carta de motivación, el envío de solicitudes (algunas por correo ordinario), las entrevistas, y las Probestunde correspondientes. Un drama rural. Por suerte todo acabó bien y ahora puedo decir muy felizmente que soy una trabajadora de pleno derecho en Alemania, pagando mis impuestos, teniendo derecho a la seguridad social y todo esto. En resumen, es posible pero os va a costar la hostia.

¿Vale la pena ir a Alemania?

Sí, a mí personalmente me ha merecido la pena el esfuerzo. Pero todo depende de la persona, sus motivaciones y su capacidad de adaptación. Tengo que decir que yo ya conocía la experiencia de vivir en el extranjero, porque durante un año estuve estudiando en Japón. Antes de decidir emprender esta aventura tenía muy claro que en muchos momentos me iba a sentir sola, desamparada y que incluso moriría de ganas de volver. Sorprendentemente esta vez no ha sido así; estoy muy a gusto en mi nueva ciudad y tengo ganas de quedarme. Lo que sí he notado esta vez es que la barrera lingüística es algo real y que supone un verdadero obstáculo, sobretodo por la burocracia (que no es precisamente poca, en Alemania).


¿Y vosotros? ¿Estáis viviendo en Alemania y tenéis ganas de contarme vuestra experiencia? ¿Planeáis escaparos al país de Goethe y tenéis preguntas al respecto? ¡Soy toda oídos! Dejad vuestro comentario, que tengo muchas ganas de leerlos y responder a vuestras preguntas.

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Hasta la próxima!