Me perdonaréis que hoy me desvíe algo del tema del blog, pero como tiene cierta relevancia porque estoy segura de que viviendo en el extranjero es muy posible que te hayas encontrado en una situación parecida, he decidido compartirlo contigo. Bueno, eso y que necesito sacarlo de mi pecho y contártelo directamente y sin tapujos.

Lo que parecía la oferta ideal

Resulta que el pasado jueves hice una entrevista de trabajo para la empresa HRS Group, que tiene sede en Colonia. Yo había solicitado una vacante para SEO Manager, a lo que me contactó la Recursos Humanos de la empresa (que, por cierto, es también de Barcelona y me hizo la primera entrevista telefónica en castellano). Lo que me llamó mucho la atención es que aunque no cumplía con la experiencia necesaria para desarrollar ese trabajo, me dijo que le interesó mucho mi perfil y que quería ofrecerme una posición en prácticas que podía desarrollar perfectamente y que de seguro me aportaría mucho conocimiento para mi futuro profesional. Me dijo también que se trataba de una empresa muy abierta, con mucho buen rollo y con un equipo internacional. Que el idioma vehicular sería el inglés y que el alemán sería solamente para hablar con algunos compañeros si yo así lo deseaba.

Obviamente, la oferta me parecía genial. Con lo que me concertó una entrevista via Skype con los jefes del departamento de SEO y Marketing para la misma semana.

Yo, pensando que estaba en el segundo paso en el proceso de selección y que por lo visto mi perfil le había gustado a la empresa, creía que tenía bastante oportunidades. Con lo que dejé de lado todas las actividades dedicadas a enviar CV esa semana y me dediqué solamente a prepararme esa entrevista. Jamás me había preparado tanto una entrevista: Me dediqué a desglosar las posibles preguntas, escribirlas en un papel y ensayarlas delante del ordenador para filmarme y después poder observar mis fallos.

No es oro todo lo que reluce

Cuál fue mi sorpresa cuando llega el jueves a las 15.30h, yo maquillada y vestida perfectamente para la ocasión, habiendo buscado el rincón perfecto de mi casa para hacer la videollamada y para empezar los entrevistadores llegan más de 5 minutos tarde a la cita.

Para empezar, el entrevistador me empezó a hablar en alemán, cuando la trabajadora de recursos humanos me había informado por escrito que la entrevista sería en inglés. No es que yo tenga problemas en hacer entrevistas en alemán, el tema es que yo me había preparado la entrevista en este otro idioma y, obviamente, carecía del vocabulario específico en alemán. Pero bueno, aún así tiré p'alante como una campeona.

Una vez ya nos saludamos, se presentaron los dos entrevistadores. En sus caras podía leer que muchas ganas de entrevistarme no tenían, transmitiéndome la sensación de que les estaba molestando o algo. Una vez acabaron sus presentaciones, llegó mi turno. Les comenté lo que hago actualmente, que es dedicarme a este blog y buscar trabajo, básicamente. También les hable de diversas especializaciones online que he cursado en SEO y Online Marketing. Así resumiendo, vieron que yo no era una buena candidata porque no buscaban un Trainee sino un Werkstudent. Que por si a caso no sabéis la diferencia, para el segundo puesto necesitas estar estudiando en una universidad.

Cómo no se tienen que hacer las cosas

Sí, en mi CV consta que estoy cursando una especialización en Online Marketing, pero también consta que es en la universidad de Illinois. Si se lo hubieran leído con algo de atención antes de concretar la cita, hubieran visto que no cumplía los requisitos para el puesto y directamente no me hubieran llamado.

Pero bueno, eso no fue lo peor. Sabiendo que buscaban un perfil diferente, se lo hice notar para zanjar cordialmente la conversación y que cada uno se fuera por su lado. Pero no parecían contentos con eso.

A partir de ese momento empezaron a actuar como verdaderos bullies. Lo peor es que no me di cuenta de lo que realmente estaban haciendo hasta una vez terminada la conversación.

Ya sabiendo que no me iban a contratar, me pidieron la dirección de mi blog. Sí, de este mismo blog. Algo que de por sí me parece vergonzoso porque consta como mi propia experiencia laboral y su deber era habérselo mirado con anterioridad. Bueno, vamos al grano. Buscaron el blog por internet y empezaron a mirarlo entre risillas y a hacerse comentarios mútuamente del palo "venga, a ver qué nos va a decir que nosotros no sepamos".

Me preguntaron por mis seguidores en redes sociales y Newsletter que, ya os lo puedo adelantar ahora, quedan muy lejos de los de una gran influencer. Y poco después me dijeron "se nota que no tienes ni idea de seo porque tu blog está fatal y no sabes utilizar las herramientas adecuadas". Empezaron a buscar fallos en mi blog y a decírmelos todos. Pero no en una forma constructiva, ya que yo lo hubiera agradecido de corazón (soy consciente de que tengo mucho a mejorar y de hecho quiero que me comenten mis errores para poder hacerlo). Lo que me dolió fue lo insultada que me sentí ante esas sonrisas de superioridad.

Me preguntaron si soy autodidacta, pero con un tono como si eso fuera algo malo. Les contesté que sí, y lo contesté con orgullo. Porque considero que aprender tú sola un oficio que nadie más te ha enseñado y conseguir crearte una comunidad de cero sin tener dinero para invertir ni conocimientos de Marketing para desarrollar buenas campañas es muy valiente y admirable. Y poca gente tiene el valor de haber estudiado algo, descubrir que le gusta otra cosa, y meterse hasta el cuello en eso e intentar por todos los medios sacarlo adelante.

Transformar una mala experiencia en algo positivo

Se nota que estos señores no saben lo que es irse a vivir a otro país del que no sabes el idioma, estudiarlo a fondo, descubrir que quieres hacer un cambio de rumbo en tu carrera profesional, ponerte manos a la obra y mientras tanto trabajar de lo que te surja para poder comer.

Y porque no comprenden, se ríen. Y se creen superiores a mí solamente porque tienen un trabajo "serio" y la "experiencia necesaria". Bueno, y el dinero para poder pagarse SEO monetizado, un equipo especializado y una serie de herramientas demasiado caras para una blogger que trabaja en un almacén a media jornada. De tener yo misma estos privilegios otro gallo cantaría.

Pero bueno, de esta entrevista salgo mucho más fuerte. Primero, porque he dedicado muchas horas a prepararme algo que de seguro me servirá para una empresa en condiciones que realmente me sepa valorar. Segundo, porque he podido aguantar una experiencia de lo más desagradable sin desmontarme y sin que mi ansiedad salga a flote. Y tercero, porque supe responder muy inteligentemente a todas sus salidas de tono, sin llegar yo en ningún momento a su nivel y lo que es más importante: sin dejar que me derroten.

La lucha sigue, y estoy segura de que lo voy a conseguir.


¿Alguna vez te has encontrado en una situación similar? Cuéntame tu experiencia. A mi me ha ido genial contártelo, y estoy segura de que si lo compartimos pesará menos.

Ah! Se me olvidaba! Muchas gracias por todas las palabras de cariño y el apoyo que he recibido desde tantos lados por este tema. Me ha hecho sentir menos sola y mucho más empoderada.

¡Un abrazo a todas/os!